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Se llama Kitty, tiene dos años y vive con su familia en la ciudad española de Córdoba. "Yo no sé de qué manera la gata pasó por el patio y se metió en la lavadora. Si estaba dentro y no la vi o si se me coló en un descuido", contó Estrella, la dueña de casa.
Es que la mujer, sin saber que Kitty estaba en el tambor, cerró la puerta del aparato, pulsó los botones y comenzó el ciclo de lavado y centrifugado.
Luego de una hora, cuando su hija fue a buscar los trapos y las zapatillas del interior del lavarropas, abrió la puerta y la gata salió corriendo.
La familia llevó a la gata al veterinario, quien la encontró bien, con las constantes vitales en buen estado y sólo con algún problema de dificultad respiratoria. Le administró un antibiótico y la mandó a su casa con las instrucciones de que la tuvieran bajo observación, según informó Cordópolis.
El profesional cree que la lavadora no funcionó correctamente y por eso se salvó Kitty.
Para Estrella, lo que evitó la tragedia es que puso un programa para prendas delicadas, en el qiue el agua está a 30 ºC y el centrifugado es en frío, lejos de su máxima potencia.
Fuente: Telefe
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