El doloroso e inesperado final de los dos Balones de Oro que recibió Maradona

Mundo 30/11/2021 Por Luján 365
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Hasta 1995, la revista France Football, encargada de la organización de la gala del Balón de Oro, tenía como normativa premiar solamente a futbolistas europeos. En consecuencia, durante los años en los que Diego Maradona claramente había sido el mejor jugador de la temporada (1986, 1987 y 1990, por caso), otros jugadores resultaron coronados. Un ejemplo, en la temporada en la que se consagró campeón del mundo en México 1986, el galardón quedó en manos del ucraniano Igor Belanov, que había ganado la Recopa de Europa con el Dinamo de Kiev y había convertido cuatro goles con su selección en el Mundial que vio al mejor Pelusa.

Pues bien, en consecuencia, el Diez sí recibió un Balón de Oro en el 86: el que premia al mejor jugador de la Copa del Mundo, puja en la que se impuso al portero alemán Harald Schumacher y el delantero danés Preben Elkjaer Larsen.

Pero tres años después, el galardón se esfumó del Banco della Provincia de Nápoles, donde estaba guardado. Un grupo de ladrones, además, se llevó una gran cantidad de objetos valiosos entre los que figuraban varios relojes de lujo.

Sin embargo, a Diego, de entonces 29 años, lo único que le importaba era el Balón de Oro, recuerdo de su epopeya en México con la selección argentina. Por eso, movió contactos y se comunicó con uno de los líderes de la mafia napolitana, Salvatore Lo Russo, para que lo ayudara a recuperar lo que había perdido en el atraco. Así se lo reconoció Lo Russo a los fiscales de la DDA de Nápoles (Dirección de Investigación Antimafia) Sergio Amato y Enrica Parascandolo en 2010 tras su detención, según el relato que publicó el diario italiano Corriere della Sera.

"Hice que Maradona recuperara los relojes a través de "Peppe ‘o biondo", que los encontró en Picuozzi (los hombres del clan Mariano) en los barrios españoles", apuntó el líder de los "Capitoni". Pero para el Balón de Oro mundialista fue tarde. Ya lo habían fundido.

"No fue posible recuperarlo porque ya lo habían derretido. También envié al lugar una suma de 15 millones de liras, pero me las devolvieron porque el trofeo ya se había ido", evocó el Lo Russo.

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FUENTE: SITIO ANDINO

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