"En minifalda, colaless y bien afeitada", la orden que una mujer policía recibió del comisario

Argentina 09/04/2021 Por Luján 365
Mediante una nota escrita y firmada, un comisario le ordenó a una agente que al día siguiente se presentara a trabajar "en minifalda y colaless, bien afeitada y perfumada" y que iba a "pasar revista del cumplimiento". La mujer denunció lo sucedido y ahora el jefe policial fue condenado.
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Según informó MDZ ON LINE, la Justicia de Entre Ríos condenó a un jefe policial y al Estado provincial a pagar más de 1,2 millones de pesos a una ex agente a quien el efectivo le ordenó que fuera a trabajar "en minifalda y colaless", informaron hoy fuentes judiciales.

El hecho ocurrió en septiembre de 2007, cuando el policía comisario principal M.G.F., superior en jerarquía a la víctima, le ordenó a esta mediante una nota escrita y firmada que al día siguiente a las 22 se presentara a trabajar "en minifalda y colaless, bien afeitada y perfumada" y que iba a "pasar revista del cumplimiento" antes de que pueda tomar el servicio.

Según las fuentes, los jueces Gisela Schumacher y Rodolfo Jáuregui de la Cámara en lo Contencioso Administrativo 1 de Paraná sostuvieron que existió "violencia de género laboral y sexual", y que el imputado le causó a la agente "incapacidad sobreviniente, pérdida de chance, daño moral y daños patrimoniales", ya que la mujer debió consumir "medicamentos y un tratamiento psicológico".

Mientras que el tercer camarista, Hugo González Elías, consideró que no hubo violencia de género ya que la orden "fue impartida con igual sentido para ella y sus compañeros varones" y que "el componente psicológico preexistente disparó" la denuncia.

A su vez, la Cámara revocó la sentencia de un Juzgado de Primera Instancia de la capital entrerriana y ordenó al comisario principal y al Estado provincial el pago de 1.293.518 pesos, más los honorarios de los abogados intervinientes, a la víctima.

La agente denunció a su jefe por "acoso sexual y laboral sistemático" ya que recibió numerosos mensajes preguntándole si trabajaba, y si quería que la buscara por su domicilio.

Por su parte, el acusado negó los hechos ante sus superiores y dijo que la mujer está "desde hace tiempo afectada psíquicamente, es mentirosa, fantasiosa y vive en un mundo alejado de la realidad".

Y aseguró que el mensaje se lo envió como "una broma de mal gusto entre compañeros de trabajo", y la calificó de "artera y de mala fe", ya que realizó al denuncia "recién tres meses después de ocurrido".

En tanto, uno de los peritos intervinientes en el juicio aseguró que por el hecho, la mujer sufrió "un cuadro de desestabilización y brote de mecanismos depresivos, contextualizado con sus repercusiones de su historia de vida", y recordó que debió ser internada en un hospital neuropsiquiátrico.

En su voto, la jueza Schumacher remarcó "las dificultades probatorias del acoso sexual y laboral, porque son hechos que no suelen suceder frente a otras personas" y pidió "empoderar la palabra de la señora de policial jerarquía inferior, que denunció a un superior y afrontó todo el proceso posterior que implica, siempre, enorme desgaste emocional". 

FUENTE: MDZ ON LINE

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