No habrá otra chance igual.

Deportes 15/05/2018 Por Edgardo Montivero
El equipo de Coudet necesitaba al menos un empate para clasificar a la Copa Libertadores del año que viene, y a pesar de la temprana ventaja que consiguió no pudo superar al Sabalero.
racing_1

300x300

Racing perdió ayer 3 a 1 en Avellaneda ante Colón y no pudo aprovechar su chance de quedarse con uno de los cupos para la Copa Libertadores 2019, en tanto el elenco santafesino consiguió el triunfo que necesitaba para sellar su ingreso a la Copa Sudamericana.

Por los resultados que se dieron entre el sábado y el domingo, el local sabía que un empate o una victoria le aseguraban un lugar en el máximo certamen continental de clubes. Aunque sin piezas claves (Nery Domínguez, Leonardo Sigali, Neri Cardozo), la Academia tuvo el comienzo soñado.

Al minuto de juego se puso 1 a 0, gracias a un gol en contra de Ortiz a la salida de un corner que había ejecutado Centurión desde la derecha y que Barbieri había conectado hacia el arco de Domínguez. No se desesperó el visitante y a los 7 minutos encontró el empate, tras una buena jugada de Bernardi, quien habilitó a Estigarribia que entraba solo por la derecha y definió alto, dejando sin nada que hacer a Musso.

Sintió el golpe Racing y fue a buscar la diferencia. Por esa ambición tuvo dos chances muy claras, ambas desperdiciadas por el Pulpo González, una definiendo alto en la boca del arco. Colón resistía los embates y cuando podía contragolpeaba. En uno de esos contraataques, Ruiz corrió sin marca casi todo el terreno local, pero Musso tapó su remate dando un rebote que pegó en Meli y se fue al fondo de la red. La Academia quedó abajo en el marcador y así se fue al descanso.

Necesitado del triunfo, Racing salió nervioso a disputar el complemento. La ansiedad por alcanzar la igualdad y el punto que lo llevara a la Copa Libertadores hizo que se volcara masivamente al ataque. Llegaba por las bandas y mandaba centros, pero éstos siempre encontraron bien parada a la última línea del Sabalero como también al arquero Domínguez, una de las figuras que tuvo el Cilindro.

Ese adelantamiento de la Academia facilitaba los contraataques, que Colón desperdició porque sus delanteros elegían la maniobra personal, en lugar de habilitar a los compañeros.

Pero cerca del final, cuando los de Avellaneda iban sin ideas a chocar contra el prolijo entramado defensivo de los santafesinos, Correa estiró las diferencias, aprovechando una mala salida del fondo que el esfuerzo de Meli yendo al piso no pudo remediar. Frustración en el plantel de Racing y en el público que estaba en el estadio, festejo de Colón que consiguió el premio a una buena campaña.

Te puede interesar