Mirá el casco creado por argentinos que reduce el uso de terapias intensivas

Argentina 29/04/2021 Por Luján 365
El aparato ya es utilizado en más de 500 hospitales y clínicas de todo el país. Permite evitar entre 50% y 70% de los entubamientos de los pacientes, liberando así el uso de respiradores mecánicos. El dispositivo es la empresa argentina Ecleris.
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Los cascos de ventilación para pacientes con coronavirus creados por argentinos resultan clave en este momento delicado y con pocas camas en unidades de terapia intensiva (UTI) disponibles. Se trata de un sistema de ventilación no invasiva para pacientes de COVID-19 que puede reemplazar en muchos casos el uso de respiradores mecánicos, y que en este momento está siendo muy demandado en varios hospitales de CABA, municipios y provincias.

El casco, aprobado por la ANMAT, fue desarrollado por la empresa Ecleris, especializada en equipamiento médico, en colaboración con equipos médicos de los hospitales Fernández (CABA) y Zonal General de Agudos.

“Los cascos son similares a una escafandra, transparentes, y permiten inyectar el oxígeno con una presión superior, lo que genera un efecto benéfico en los alvéolos pulmonares, que en muchos casos colapsan por el efecto del COVID-19. Además, evitan la dispersión del virus a través del aire espirado por el paciente, ya que cuentan con un filtro viral y bacteriológico. Con otros sistemas de oxigenación esa dispersión existe, y es causa de muchos casos de enfermedad en médicos y enfermeros”, explicó este miércoles en Buen Telefe Marcos Ledesma, médico y uno de los fundadores de la compañía que desarrolló el equipamiento que ya utilizan más de 500 hospitales y clínicas de todo el país.

El dato relevante es que ya se fabricaron 2.500 dispositivos que, al ser reutilizables, permiten seguir salvando vidas, cuando la persona se recupera y sale adelante. Por ello, más de 9.000 pacientes ya recibieron tratamiento con este dispositivo.

Según la experiencia recogida por Ecleris, los cascos permiten evitar entre 50% y 70% de los entubamientos de los pacientes, liberando así el uso de respiradores mecánicos para aquellas personas que por su condición no responden al manejo respiratorio no invasivo. Además, el costo de los cascos y sus descartables por paciente es muy bajo -cuesta aproximadamente 90 mil pesos- comparado con el costo de los respiradores y del material que se utiliza diariamente en un paciente en terapia intensiva intubado.

La empresa aclara que la mitad de los componentes son importados, como el filtro que impide la contaminación del ambiente con el aire que exhala un paciente con COVID-19 y la válvula para aumentar la presión de oxigenación de los pulmones.

Ventajas del casco de respiración

Dos piezas componen el equipo. La primera parte, que se coloca sobre el paciente, es un aro con un cuello de silicona que se corta de acuerdo al tamaño del cuello del paciente y sella el casco al cuello y tórax del individuo. Esta primera pieza tiene las conexiones de entrada y salida de oxígeno y aire. Sobre esta primera pieza se coloca el casco propiamente dicho, una burbuja de vinilo que cubre la cabeza del paciente y lo mantiene completamente aislado del entorno, evitando a su vez que él sea agente de contaminación.

El casco se puede conectar a la línea de oxígeno y aire que se encuentra en las cabeceras de las camas de internación. En caso de necesidad, también pueden conectarse a tubos de oxígeno móviles, para su uso en hospitales de campaña. Además de la entrada de aire/oxígeno, el casco tiene una salida para el aire espirado por el paciente con un filtro viral/bacteriano, que hace que el aire que elimina no contamine el ambiente, preservando al personal sanitario de posible contagio.

En la salida del aire hay también una válvula que permite aumentar la presión dentro del casco para oxigenar mejor los pulmones. En las neumonías, los alvéolos (pequeñas bolsitas dentro de los pulmones donde ocurre el intercambio gaseoso con la sangre) se encuentran colapsados en gran número. El uso de presión positiva hace que esos alvéolos vuelvan a distenderse, a funcionar y a oxigenar la sangre. Esto se conoce en medicina como reclutamiento alveolar. Los otros sistemas de suministro de oxígeno no permiten aumentar la presión en la medida en que lo puede hacer el casco. 

FUENTE: TELEFE

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