¿Cuáles fueron para vos los mejores boliches mendocinos de tu adolescencia?

Mendoza 21 de febrero de 2020 Por Flor López para www.unasuricata.blogspot.com
En esta nota te mostramos cuáles fueron los boliches iconos de Mendoza
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"¿Te acordás cuando íbamos a bailar a...?"… Esta pregunta se repite, una y otra vez, en grupos de amigos y amigas en distintas partes de la provincia de Mendoza.

Es ineludible el viaje a la adolescencia en esos encuentros -ahora- en casas, más tranquilos, con hijos, maridos o esposas y acompañados de la “magia” que dan las redes sociales.

Ir al boliche quedó en el pasado para las actuales generaciones. Los de veintipico tienen recuerdos más frescos; los de treinta y algo, ya medio que  se “olvidan”, los de cuarenta prefieren “no recordar” los que, como yo, ya casi pisamos los de cincuenta y hacemos el viaje en el tiempo para rememorar viejas épocas.

En cada caso, hay una constante: el lugar

La oferta de locales bailables en Mendoza siempre fue amplia, sobre todo desde la década del 80', cuando los boliches se convirtieron en espacios de explosión cultural y sinónimo de libertad. 

Algunos, se convirtieron en verdaderos templos, otros, en un viaje emocional. Para muchos el escenario propicio para la seducción y la sexualidad, pero sin dudas, fueron lugares para bailar hasta el amanecer.

Luego de buscar y buscar datos presento, a continuación, un listado de boliches (cuyo orden no responde a nada en particular).

D4U en la calle Arístides al 200 de Ciudad

Un clasicón de Chacras: Let´s Go!.

Otro, y muy cerquita del anterior, Lenox

Ahí, en la “zona cero de la joda Lujanina”, estaba Al Diablo

Metros más metros menos, y caminando, te ibas a Sketch o Runner

Ya, más por el “centro”, estaba Saudades (San Martín y Barraquero) y Factory. Increíbles lugares.

Había una especie de lo que ahora son los “pubs” y ese fue MAJO. Este lugar fue fabuloso por que fue unos de los primeros (por no decir el único de esa época) que ofrecía un canto bar y un “fonobar”, pudiendo llamar por teléfono a personas de otras mesas para “conocerse”. ¡¡Muy buenooo!!

Omero (el viejo Omero), que se llenaba de gente los viernes y no se podía ni respirar ahí, fue un clásico Mendocino. 

¡¡No podemos dejar de lado ni olvidar a Sir Lancelot, por dios qué lugar!!

En el Valle de Uco estaba “El viejo Chalet” y si te ibas un cacho más allá, en Tunuyán, estaba AU...

Aloha y Fórum, POR DIOS…qué boliches!! ubicados en calle San Martín de Godoy Cruz.

Volviendo a Chacras, no había con qué darle al Parador Pacalolo (al lado de Al Diablo) y ni hablar de Mambo Rock hasta que llegó el tiempo del glorioso “Cemento”

Speedy González y Nonquén, en el este mendocino están presentes en mi experiencia “bolichera”.

Calculo, que los memoriosos, recordarán a Coyote y el Desert Pub, lugar en donde muchas veces cantó el gran David Lebón y Pedro Aznar.

Ya entrados los años 90, llegó el tiempo de “La Mexicana” en Palmares.  

En conclusión, hemos pasado buenas épocas. No había los problemas como los que hay ahora. Era una época distinta, linda que siempre llevaremos en nuestra mente, pero principalmente en nuestro corazón.

¡¡Feliz carnaval amigos!!

FUENTE: www.unasuricata.blogspot.com

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