Un debate que se abre dentro del debate

Opinión y Pensamientos 04 de marzo de 2018 Por
A la propuesta del bloque de Cambiemos se sumaron algunas voces de la oposición. Pero también hay rechazos. La tarea en comisiones.
aborto
La discusión en el Congreso sería sobre la base del proyecto de la Campaña Nacional.

Mientras el bloque de Cambiemos en Diputados, en coincidencia con los senadores justicialistas por San Luis y la diputada Laura Russo Sujarchuk, propician una consulta popular para que la ciudadanía se exprese a favor o en contra de la despenalización del aborto, referentes de Unidad Ciudadana y miembros de la oposición quieren discutir el tema en distintas comisiones parlamentarias. La discusión en el Congreso sería sobre la base del proyecto que impulsan desde hace años las organizaciones que conforman la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. La senadora Mónica Macha, de Unidad Ciudadana, le dijo a PáginaI12 que “los legisladores que venimos acompañando esta campaña creemos que no es necesario una consulta popular porque el Congreso está en condiciones de discutir el tema en cuatro o cinco comisiones parlamentarias, analizar el proyecto, discutir o proponer cambios y luego definir el tema en el recinto”. La legisladora sostuvo que “hoy estamos en un buen momento histórico para resolver la despenalización del aborto en la Argentina”.

Macha estimó que el tratamiento del tema en las comisiones se podría hacer “en los próximos dos meses para debatir la propuesta en un plenario para incorporar algunas cuestiones o para hacer modificaciones y poder llegar luego al recinto; es posible que algunos legisladores no firmen el proyecto, pero es muy posible también que luego lo voten por la positiva cuando llegue al recinto”. Por el contrario, la diputada de Unidad Ciudadana Laura Russo Sujarchuk, se inclinó a favor de que “el pueblo se exprese con una consulta popular” sobre el aborto. Consideró que “hay tantas opiniones personales” divididas entre sociólogos, religiosos, médicos y los que llevan las estadísticas, que el tema se hace complejo mientras las mujeres “somos las que ponemos el cuerpo”.

La legisladora admitió que “no es una decisión fácil” porque el aborto “debe estudiarse desde sus muchas aristas”. Por eso propuso la realización de “un debate profundo” y en ese sentido se preguntó si “257 ‘conciencias’ (del Congreso Nacional) van a decidir el curso del destino de 40 millones de personas”. Por tal motivo, su propuesta “en épocas de ‘influenciadores’” es que “no permitamos que las opiniones personales empantanen esta decisión”. Puntualizó que “la consulta popular tiene el poder de las personas” y por eso cree necesario que “escuchemos a la gente, salgamos de la pantalla de tv” porque “lo que pasa allí no siempre es la realidad”. Llamó a “abrir la mirada y escuchar” la voz del pueblo.

Por su parte, el jefe de los senadores del interbloque de Cambiemos, Luis Naidenoff, anunció que la semana próxima presentará un proyecto de ley para convocar a una consulta popular para que la sociedad exprese si está de acuerdo o no con la despenalización del aborto. El legislador oficialista adelantó que se trata de una iniciativa propia que acompañan legisladores del radicalismo. Naidenoff afirmó que trabaja para “construir un acuerdo” con otras fuerzas políticas para presentar el proyecto en forma conjunta.

“Vamos a trabajar la idea de la consulta con otros sectores porque creemos que ya tenemos la madurez suficiente los argentinos para dar un salto de calidad en la discusión sobre el aborto”. Consideró que “la sociedad debe involucrarse en un tema como la despenalización del aborto” que por su importancia “excede a un tratamiento parlamentario”. Insistió en que si la discusión se limita al Congreso sería “un error” porque, desde su punto de vista, es “la propia sociedad la que tiene que expresarse porque cada legislador tiene sus propias creencias y convicciones y aquí se entremezclan cuestiones éticas, religiosas, jurídicas y de salud pública y al estar en juego todos estos matices, con una democracia consolidada, ya tenemos madurez para sostener una consulta popular”.

El legislador por Formosa puso como ejemplo lo ocurrido en países como Portugal y Uruguay, que ya pusieron en práctica el método de la consulta popular, o Irlanda que prevé un plebiscito sobre el aborto para mayo de este año. Señaló que en Argentina, una estadística sostiene que “se practican 500.000 abortos todos los años”, en forma clandestina, muchas veces en lugares que no ofrecen garantías de salubridad a las mujeres que concurren allí y que muchas veces corren peligro de muerte. El legislador de Cambiemos se limitó a señalar la cifra de abortos, sin hacer mención a la necesidad de que esas prácticas sean legales, seguras y gratuitas.

Los que sumaron a la iniciativa oficialista son los senadores nacionales del justicialismo por San Luis, María Eugenia Catalfamo y Adolfo Rodríguez Saá, quienes propiciaron la realización de una consulta popular no vinculante para que la sociedad se exprese sobre el tema. El proyecto de ley presentado ayer es para que el Poder Ejecutivo convoque a una “consulta popular no vinculante”. La propuesta es para que el electorado vote por sí o por no las siguientes preguntas: “¿Está Usted de acuerdo con la despenalización del aborto voluntario?” y “¿Está usted de acuerdo con utilizar fondos públicos para financiar el aborto voluntario?”.

A su vez, la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), se refirió a la propuesta del presidente Mauricio Macri de abrir el debate sobre la despenalización y sobre la postura del jefe del Estado en contra de que eso ocurra. En ese sentido, Feim celebró que Macri abra la discusión en el Congreso “en forma amplia, escuchando a todos” y que haya reconocido la necesidad de aplicar en los hechos la Educación Sexual Integral en las escuelas, un tema que desde FEIM“estamos esperando desde 2006 para que se universalice en todas las escuelas del país”.

 FEIM reclamó que “no se tenga en cuenta la objeción que hizo la diputada (Elisa) Carrió”, que pidió a sus pares del Congreso que no traten ahora el tema. “Independiente de las creencias religiosas, debemos permitir que se puedan adoptar decisiones sin prohibir a quienes necesitan interrumpir un  embarazo”.