Adiós Queli, ¡siempre estarás presente!

Opinión 10 de julio de 2019 Por
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El domingo pasado, al saber del fallecimiento de Raquel Cersosimo, una gran tristeza me invadió. La arquitecta, esposa del Dr. Alberto Retamales, mamá de los Doctores Andrés, Aníbal, Eliana y Claudia y abuela de nueve nietos, dejó no solo en su familia sino en muchas de las personas que tuvimos la suerte de conocerla una huella imborrable.

A causa de una enfermedad que la tenía alejada de la permanente actividad social que siempre la mantenía activa, quienes tuvimos la oportunidad de conocerla recordaremos permanentemente su fresca imagen, la pasión que ponía de manifiesto en todas y cada una de las actividades que llevaba a cabo y, por sobre todo, su vocación siempre en pos de ayudar a los demás.

A la “Queli” la conocí hace casi 10 años cuando Andrés comenzó a incursionar en política. Fue por ello que compartí con ella muchas reuniones, muchas horas y muchas campañas.

Recuerdo que siempre estaba presente con la mejor sonrisa, con el mejor mensaje de aliento tanto en las buenas como en las malas. Este rasgo de su personalidad siempre llamó mi atención ya que el mismo no solo era para con uno de sus hijos y específicamente en una actividad. Ella fue así siempre porque así era su forma de ser con todos sus seres queridos y en todas las situaciones. Siempre adelante, siempre con una sonrisa, con el consejo justo, sin invadir e intentando, con cada uno de ellos, lograr bienestar, amor, el hacer lo “correcto” y en búsqueda de la unidad familiar.

Para mí, ni para quienes te conocimos y menos para tu familia, te has ido “Queli”. Aún tu presencia se siente y sentimos, a pesar del dolor, paz interior porque te fuiste de la mano de Dios.

Fuiste una mujer excepcional. Fuiste una increíble esposa, mamá, profesional, abuela, vecina, amiga y confidente entre muchas otras cosas. ¿Qué más se puede pedir de una persona?

A todos le dabas la importancia, de eso no caben dudas, y eso fue algo que siempre me llamó la atención y de lo cual debo aprender. Desde atender el requerimiento de un cliente, apoyar a tu esposo e hijos en cada situación que tocaba vivir y hasta jugar y jugar horas con tus nietos, siempre hacías un momento para quien compartía momentos contigo. Siempre con una sonrisa, con buena onda.

Le vas a hacer mucha falta a tus seres queridos, pero si Dios te llamó es porque a él le hacías más falta, quizás más que a quienes seguimos en este mundo. Al lado de Dios estás. Sé y sabemos que desde donde quiera que estés seguirás velando por nuestros sueños.

Toda la comunidad te recordará siempre por muchas de tus cualidades, pero principalmente por tu don de buena gente.

Gracias por todo lo que diste, ¡siempre estarás presente Queli!

(*) El autor es ex Director Periodístico de LUJAN365

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