Año devastador: en 2018 el déficit alimentario infantil subió al 30% y la pobreza, al 50%

Economía 12 de junio de 2019 Por
Los datos se desprenden del último informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA, que se publica anualmente
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La inflación, los continuos aumentos en las tarifas de servicios públicos y la devaluación del peso, entre otros factores, afectan severamente los bolsillos de los argentinos. Sin embargo, la realidad es que los sectores más vulnerables de la sociedad son quienes se ven más perjudicados por todos los elementos mencionados; son quienes, día a día, pierden calidad de vida y pierden oportunidades de insertarse adecuadamente en el sistema.

Según el último informe del Barómetro de Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza infantil en Argentina llegó hasta su nivel más alto en 10 años. Así, afecta al 51,7% de los niños y adolescentes de todo el país, una población que se compone de 13,1 millones de personas, según las últimas estadísticas del INDEC.

De los varios de los puntos negativos del reporte se destaca que un 29,3% de los chicos tuvo déficit en sus comidas y un 13% pasó hambre durante 2018. A la vez, cada semana crece de manera constante la asistencia a comedores infantiles alcanzado el 35%.

En la investigación que realiza la UCA desde 2010 se relevan datos sobre alimentación, salud, hábitat, subsistencia -pobreza-, crianza y socialización, información, educación y trabajo infantil. De estos datos, los que se analizan para determinar la pobreza son alimentación, hábitat y salud.

Uno de los datos más contundentes de la medición realizada por la UCA indica que en el último período interanual se incrementó la pobreza infantil pasando del 48,1% al 51,7%; de esta manera, se ha llegado al punto más alto de este indicador en la última década. A su vez, el informe calcula que 10,2% de los niños y adolescentes argentinos son indigentes.

El Conurbano Bonaerense fue el distrito que mostró el mayor índice de pobreza infantil, ya que se ubicó más de diez puntos por encima del promedio nacional y tocó el 63,6%. Este porcentaje supera con creces al 54,2% que el año anterior había medido la UCA. Además, cabe mencionar que en los distritos que componen el conurbano el 15,4 % de los niños y adolescentes son indigentes.

Otro de los indicadores que creció, siempre atado a la pobreza, fue la mala alimentación. La medición anterior -que tomaba el período 2016-2017- había ubicado a esta variable en 21,7%. Al día de hoy ese porcentaje creció más de ocho puntos y se ubicó en 29,3%. ¿Qué significa eso? Que actualmente, en todo el país, hay casi un 30% de niños que no reciben la alimentación adecuada que necesitan para crecer y desarrollarse de manera óptima. Además, este valor se complementa con la carencia, es decir, los niños y adolescentes que pasaron hambre, que fue de 13%.

Por otro lado, el informe de la UCA asegura que la mitad de la infancia y adolescencia reside en espacios barriales nocivos en términos de la contaminación ambiental. No obstante, admite que se registraron algunos avances en los últimos 3 años.

La precariedad en la construcción de la vivienda es otro de los problemas que aqueja a los más chicos; en 2018 perjudicó a casi el 24% de la infancia, mientras que las condiciones de hacinamiento, al 23,%.

El acceso a la salud también se configura como un elemento clave a la hora de medir las condiciones de vida y desarrollo de la población, y particularmente de los niños. En este sentido, el informe señala que en los últimos 3 años la cobertura de salud pública aumentó cerca de un 10% en niños y adolescentes de entre 0 y 17 años. Cabe aclarar que el 55% de ellos tiene como única opción la atención pública, un porcentaje que sube casi ocho puntos, hasta 63%, para los chicos que viven en el conurbano bonaerense.

En el ámbito de la salud hay, de acuerdo a los datos del informe, una deuda puntual: la salud odontológica. En este sentido se estima que el 44% de los niños en 2018 no realizó una consulta al odontólogo, aunque es importante considerar que el indicador bajó un 7% entre 2015 y 2018. En consonancia con la tendencia registrada hasta el momento, en las infancias del Conurbano Bonaerense este número llega al 53,3%.

El último de los datos importantes en el área de salud es la atención preventiva del niño sano. En este área el informe de la UCA registró un 20,7% a nivel del promedio urbano nacional en 2018.

La falta de saneamiento también es un factor que afecta severamente a los niños y adolescentes argentinos. ¿Qué significa esto? No tener acceso al agua de red en el interior de la vivienda, no contar con inodoro con descarga, y/o no tener acceso a la red de cloacas. Las problemáticas mencionadas afectan al 41,9% de la infancia.

Sin embargo, se trata de los pocos indicadores que muestra una evolución positiva; entre 2010 y 2018 reportó una merma de 20%, y entre 2015 y 2018 de 10,5%. Aunque todavía es una problemática que afecta a la mayoría de las infancias bonaerenses -58,3%, en 2018-.

Fuente: Iprofesional

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