¿Estrategia reactivadora o gasto irresponsable?: los subsidios para autos ya generan polémica

Economía 08 de junio de 2019 Por
La oportunidad y el costo fiscal que tendrá la política de promoción para la venta de 0km amenaza con crear una fisura en la base de apoyo del macrismo
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La crisis de la industria automotriz preocupa y mucho al Gobierno. Todas las variables del sector se mueven en terreno negativo. Patentamientos, producción, ventas mayoristas a concesionarios y exportaciones culminaron los primeros cinco meses del año con números en rojo. Y esto, en plena carrera electoral, puso en alerta a Cambiemos.

En este contexto, el macrismo acaba de lanzar el plan "Junio 0Km", un programa a través del cual se ofrecen más de 230 vehículos –considerando modelos y las diferentes versiones- con descuentos de entre $50.000 –para unidades con un precio de venta inferior a los $750.000- y de al menos $90.000 para aquellos con valores superiores –con tope en los $2 millones-.

Desde el Ministerio de Producción destacaron además que "las concesionarias y terminales aportarán bonificaciones y financiamiento que pueden duplicar el descuento previsto del programa".

¿El objetivo? Provocar un cambio de las expectativas de mercado y traccionar más ventas, con la meta puesta en sumar 30.000 patentamientos extra durante el mes de junio.

Más allá de las bondades de la iniciativa, la realidad es que el plan también generó una fuerte controversia en las redes sociales.

En un contexto en el que la obra pública se vio afectada por el recorte del gasto debido a que el Gobierno está obligado a bajar fuerte el déficit fiscal, la noticia de que esta iniciativa tendría un costo cercano a los $1.000 millones provocó polémica y reacciones adversas.

A través de las redes, abundaron las comparaciones con las políticas que supo implementar en su momento el kirchnerismo: "¿Defienden una medida que incluye subsidios a la compra de autos 0Km para una porción reducida de la población, pero resulta que subsidiar luz y gas para bajar costos de producción era malo?", reza uno de los tantos posteos y que sirve como ejemplo para resumir las críticas que despierta la iniciativa.

"La gente no come autos", expone de manera cruda otro de los miles de tuits, que plantean la inconveniencia de subsidiar la venta de vehículos cuando está en pleno debate la fuerte suba del precio de la nafta, los servicios públicos y hasta los alimentos.

Sin embargo, frente a la polémica, desde Cambiemos se defienden y argumentan que esos $1.000 millones que se resignarán en términos tributarios a través del plan terminarán viéndose más que compensados con el incremental de ventas que se lograría por la medida.

"En realidad, la iniciativa no tendría costo fiscal. Al ser un programa que busca incentivar los patentamientos y, dada la alta carga impositiva que tienen los vehículos -una situación estructural que data de hace décadas-, ese dinero que pone el Estado terminará volviendo con más recaudación", plantean fuentes de Producción.

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Fuente: Iprofesional

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