¿Massa jugará adentro o afuera del peronismo?

Política 02 de junio de 2019 Por
El líder del Frente Renovador comienza a abandonar la "ancha avenida del medio" a medida que el peronismo kirchnerista apuesta por comenzar a desdibujar los límites de la grieta.
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Como hace 6 años el referente del Frente Renovador, Sergio Massa, quedó en el centro de todas las miradas de cara al cierre de las alianzas partidarias ante la justicia electoral cuyo plazo límite es el próximo 12 de junio.

Como hace 6 años Massa debe decidir si juega dentro de la alianza encabezada por el peronismo kirchnerista o bien si, una vez más, apuesta a presentarse como la tercera vía en la ya remanida grieta de la que hasta hace poco se alimentaron en idénticas proporciones tanto kirchneristas como macristas.

En aquella oportunidad Massa optó, sobre el filo del plazo para inscribir las alianzas electorales, por jugar la personal. Y no se equivocó. La lista que encabezó en provincia de Buenos Aires en las elecciones Legislativas de 2013 se impuso con comodidad (43,95% de los votos) a la respaldada por el gobierno de Cristina Kirchner y encabezada por Martín Insaurralde (32,33%).

En ese entonces Massa supuso que esa "ancha avenida del medio" se convertiría más temprano que tarde en la pista que le permitiría despegar del todo y alcanzar su sueño presidencialista.

Sin embargo la historia le reveló que esta vez sí se equivocaba. En un país amante de posturas maniqueas, donde a pura pasión parece definirse siempre todo entre apenas dos opciones; River/Boca, Maradona/Messi, Fangio/Galvez, pastelitos de batata/de membrillo; la ancha avenida del medio nunca llegó a ser ni ancha ni avenida.

El resultado de las Presidenciales de 2015 lo dejaron en claro. Afuera del balotaje, los argentinos eligieron a Mauricio Macri como presidente en una segunda vuelta que se definió por apenas un puñado de votos. Sin definirse por ninguno de los dos candidatos el líder del Frente Renovador siguió apostando por la tercera vía en un país cada vez más dividido.

Solo dos años más tarde la avenida se había convertido en un magro camino rural. En las Legislativas de 2017 apenas el 11% de los bonaerenses acompañaron la propuesta de 1País. Había perdido casi 34 puntos desde las elecciones de 2013.

La grieta era más profunda que nunca. Y hoy la situación no es muy distinta. La feroz crisis económica a la que llevaron las políticas económicas del gobierno de Macri no hizo más que radicalizar posiciones. Y en el gobierno de Cambiemos saben que, con todas las estadísticas económicas y sociales en contra, el único lugar en el que pueden crecer es en la grieta.

Quien entendió antes que nadie, y por eso sorprendió a todos, que el recurso de la grieta estaba ya agotado para el kirchnerismo fue la ex presidenta Cristina Kirchner. Y se corrió. No había manera de comenzar a desdibujar los límites de la grieta con su nombre encabezando la fórmula presidencial.

Al correrse del centro de la escena Cristina pateó el tablero sobre el cual todos estaban acomodando sus fichas y los obligó a avanzar en un impensado reposicionamiento. Y comenzó a reubicarse en el escenario político. Su discurso del juevespasado así lo reflejó. Por primera vez abandonó la figura de la ancha avenida del medio y abogó por la creación de una "nueva amplia mayoría". Los epicentros de todos sus dardos dejaron de ser Macri y Cristina para centrarse pura y exclusivamente en el líder de Cambiemos. Y lejos de buscar acercarse de manera personas al kirchnerismo dispuso un escenario en el que fue el "Frente Renovador de manera democrática" el que lo mandató a tender los puentes necesarios para formar esta nueva y amplia mayoría. Sus bases se lo pidieron y él irá allí donde se lo pidan.

La oficialización a medias de las pre candidaturas de Axel Kicillof y Verónica Magario a la gobernación bonaerensee alimentaron así las especulaciones que ven a un Massa gobernador. El propio referente del Frente Renovador no vaciló el jueves en poner en duda lo que había ratificado apenas unas horas antes tras reunirse con sus socios de Alternativa Federal. De aquel "voy a ser candidato a presidente" del martes al "yo estoy para liderar, si me toca liderar, pero también estoy para empujar el carro donde sea porque tenemos que reconstruir la patria" del jueves apenas pasaron 48 horas.

Todo parece indicar que Massa se apresta a regresar al peronismo. La gran duda es en qué lugar lo hará. ¿Enfrentará a Alberto Fernández en las PASO? ¿Buscará un cargo ejecutivo de peso como la gobernación bonaerense para buscar la presidencia dentro de ocho años? Difícil saberlo todavía.

Lo único cierto es que con el descalabro de Alternativa Federal, y su pata más importante jugando para la fórmula Fernández - Fernández el macrismo se arriesga a quedar pedaleando en al aire en absoluta soledad en la bicicleta de la grieta de la que el kirchnerismo busca bajarse. El gobierno de Cambiemos se arriesga a centrar su campaña en los peligros de una supuesta vuelta a un pasado oscuro, a edificar su figura como la única contraparte posible del "monstruo" en un escenario en el que tan mentado "monstruo" ya no existe. Se corrió. Y evidencia de que los límites de ese lado la grieta comenzaron a desdibujarse es el acercamiento a ese espacio de viejos detractores del kirchnerismo como Victoria Donda, Fernando "Pino" Solanas, Claudio Lozano, Sergio Uñac y ¿ahora Sergio Massa? Y a ellos apenas les bastará mostrar los paupérrimos resultados de la gestión del mejor equipo de los últimos 50 años para vertebrar su discurso de campaña.

Fuente: Minuto Uno

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