UCR cordobesa, olla a presión que augura otro estallido para el post 12-M

Política 11 de mayo de 2019 Por
El diputado nacional Mario Negri y el intendente capitalino Ramón Mestre patean para después de cerrada la votación el temporal de reproches y pases de factura sobre las responsabilidades de la derrota que, por lo bajo, dan por descontada ante el peronista Juan Schiaretti.
0036629197

Luego de que en marzo se hiciera añicos Cambiemos en Córdoba, la olla a presión en la que se convirtió el radicalismo provincial por las dobles candidaturas a gobernador de Mario Negri y Ramón Mestre augura para el post 12-M un segundo estallido, de corte partidario, que incluirá pedidos de renuncias y que tendrá rebote directo en la ebullición que vive la UCR nacional de cara al 27-O.

Aunque con algunas filtraciones casi espasmódicas, el diputado nacional y el intendente capitalino miden sus palabras y patean para después de cerrada la votación de mañana, cuando ya esté cancelada la puja electoral, el temporal de reproches y pases de factura sobre las responsabilidades de la derrota -que por lo bajo dan por descontada- ante el peronista Juan Schiaretti.

“Va a correr sangre”, reconocen protagonistas directos del duelo interno.

Las señales previas agitan la percepción de que una convivencia entre ambos hoy en el partido provincial parece imposible.

El pasado miércoles, en la previa a la clausura de la campaña, Negri advirtió sin medias tintas: “O se van los que son funcionales al PJ o me iré yo, y conmigo miles de miles de radicales honestos”, dijo.

Fue una arenga con blanco directo al actual intendente, y en los hechos es un velado pedido de paso al costado de Mestre al frente de la conducción de la UCR provincial, que marca el pulso de la discusión que se viene desde el lunes en el plano partidario.

Si Negri resultara el ganador de la pulseada interna con Mestre, a ese reclamo se le sumaría la aspiración del diputado nacional de conducir el partido provincial.

Pero esa potencial estrategia enfrenta un camino sinuoso: a Mestre le queda aún más de un año de mandato como titular de la UCR cordobesa, y eventualmente deberían llamar a una convención para clausurar ese resto de gestión, según evalúan desde filas negristas.

Con todo, Negri tiene una ficha puesta en esa cúpula: la segunda autoridad es Patricia de Ferarri, alineada con el diputado nacional.

Al intendente capitalino le endilga la responsabilidad por la ruptura de Cambiemos pero además el haber fijado la votación en simultáneo con la provincial, lo que le da el plus a Schiaretti de ejercer un efecto arrastre desde arriba sobre su postulante para la ciudad de Córdoba, el peronista Martín Llaryora.

También ponen sobre la mesa una campaña iniciada días atrás en Internet para juntar firmas y expulsar a Negri del radicalismo provincial, que atribuyen al mestrismo pero que el intendente desmintió.

"A Negri no hace falta echarlo, se fue solo con el PRO", contraatacó días atrás.

VER EL INFORME COMPLETO HACIENDO CLICK AQUÍ

Fuente: ámbito financiero