Denuncian más pacientes muertos en Venezuela por el apagón

Mundo 10 de marzo de 2019 Por
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Marielsi Aray tenía 25 años. Murió en la madrugada del viernes luego de que los equipos que la mantenían respirando en el Hospital Universitario de Caracas se detuvieron por el apagón generalizado en Venezuela , que agravó una situación sanitaria ya crítica por la falta de insumos y medicamentos.

Su tío, José Lugo, lloraba afuera del edificio de 11 pisos mientras esperaba que le entregaran el cuerpo. "Los médicos trataron de reanimarla de forma manual, pero se descompensó y murió a las dos de la madrugada", dijo.

Para entonces, sumaban ocho horas de apagón en casi toda Venezuela, el más grave registrado hasta ahora en un país donde son frecuentes los cortes de luz, que el gobierno de Nicolás Maduro achaca a una "guerra eléctrica", mientras que expertos los atribuyen a falta de mantenimiento e inversiones en la infraestructura.

Desde el momento en que se fue la electricidad -que el presidente atribuyó a un sabotaje- fallaron las máquinas de respiración asistida de la unidad de cuidados intensivos donde Aray fue ingresada por una infección.

"Los médicos trataron de ayudarla bombeando de forma manual, ellos hicieron todo lo que pudieron. Pero con esta falta de electricidad, ¿cómo podían hacer ellos? Su novio y varios amigos la bajaron por las escaleras en la camilla" ante la falta de ascensores, contó Lugo.

Fuera del Hospital Universitario de Caracas, donde el 12 de enero pasado murieron dos pacientes también durante un apagón, Gisela Cote esperaba noticias de su hermana ingresada en la sala de emergencias desde la mañana.

"Ella sufre de mieloma [un tipo de cáncer en la médula ósea] y tuvo muchos dolores por la noche, pero no la pudimos llevar al hospital por el apagón, por eso tuvimos que esperar que amaneciera", relató Cote, habitante de Petare, la favela más grande de Venezuela.

Sin suministro
Emilse Arellano temía por la vida del menor de sus cinco hijos, que debía recibir diálisis. "Hay servicios que son caóticos, en otros como nefrología el suministro está más estable", afirmó.

Durante la noche los médicos tuvieron que alumbrar con teléfonos celulares. "Los chicos estaban muy asustados", contó. "Mi hijo necesita diálisis urgente, él no orina y se recarga de líquido muy rápido y le cuesta para respirar. Trajeron cuatro grupos electrógenos. Anduvo uno solo y no abastecía a todo el hospital", advirtió Arellano.

Un olor putrefacto impregnaba la entrada de la morgue de Bello Monte, la más grande de Caracas, donde un puñado de personas espera la entrega de los cuerpos de sus familiares. Muchos temen que la contaminación se extienda debido a la cantidad de horas sin refrigeración.

"No podemos recibir más cadáveres", comentó uno de los empleados en condición de anonimato. Por lo menos 20 cuerpos ingresaron en las últimas horas.

"Este es el segundo día que paso acá y ahora no hay luz, si no me entregan el cuerpo de mi hijo hoy lo dejo y que se pudra aquí, en el cementerio se pudrirá igualito. Lo dejo aquí y no vengo más", dijo resignado Luis Moisés Guerra, padre de Johan, muerto a balazos hace tres días.

El Hospital Materno Comandante Supremo Hugo Chávez Frías, en El Valle, también estaba a oscuras ayer. Solo una mujer embarazada esperaba en una silla a ser atendida. El resto salían del centro para emprender una ruta incierta hacia otros hospitales de la ciudad. "Nos dijeron que no hacían cesáreas porque no estaba funcionando la planta eléctrica. Tampoco tienen insumos", afirmó otra mujer.

Fuente: Agencia AFP y diario El País