Según un relevamiento, el consumo de carne tuvo el peor bimestre de los últimos ocho años

Argentina 07 de marzo de 2019 Por
Para Ciccra, la caída en el poder adquisitivo golpeó el consumo de carne vacuna
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El aceleramiento de la inflación en el año impactó de lleno sobre los precios al público y el consumo de carne vacuna.

Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), en el primer bimestre de 2019 los precios de los cortes vacunos subieron casi un 24,6%, en tanto que el consumo aparente por habitante retrocedió un 9,9 por ciento con respecto al mismo período de 2018. Se trata del peor bimestre de los últimos ocho años.

En enero último, de acuerdo a Ciccra, que toma precios medidos en el Gran Buenos Aires, la carne tuvo una suba promedio del 8,6%. En tanto, en febrero trepó casi un 16 por ciento.

La entidad habla de que el precio al público "reaccionó" tras el incremento de la hacienda en pie, que tuvo una suba acumulada del 29 por ciento.

La carne vacuna acumula en lo que va del año una suba mayor que la carne de pollo y de cerdo. En rigor, en el año la de pollo ya registró un alza del 10,4% y la de cerdo un 7 por ciento.

De todos modos, desde la corrida cambiaria de abril pasado es la carne de pollo la que más se incrementó, con un 65,2 por ciento. Luego siguió la vacuna con 58,9 por ciento y la de cerdo con 41,6 por ciento.

"En comparación con el nivel general del IPC (precios medidos del Indec), el precio del pollo subió 15,6% más en los últimos diez meses y el promedio de los cortes vacunos aumentó 11,2% más en igual lapso. Solo el promedio de los cortes porcinos avanzó a menor velocidad que el nivel general del IPC, habiendo registrado una baja relativa de 0,9%", señaló Ciccra.

Por el lado del consumo, se ve cómo la pérdida de poder adquisitivo golpeó de lleno a la hora de las compras del producto. El consumo aparente per cápita del primer bimestre del año se ubicó en 50,8 kilos por habitante/año. Se trata de una merma del 9,9% versus los 56,4 kilos del primer bimestre de 2018.

Hay que remontarse al primer bimestre de 2011 para encontrar una cifra más baja de consumo, que fue de 51,4 kilos/habitante/año en ese momento.

Según Miguel Schiariti, presidente de Ciccra, en la mala performance influyeron tanto una baja de la oferta debido a problemas climáticos -excesos de lluvias y golpes de calor- como una menor producción. Ambos elementos incidieron sobre el ganado en pie y este sobre el valor final. De todos modos, la caída del poder adquisitivo fue lo que más determinó la baja del consumo.

"Las entregas al mercado interno habrían totalizado 376,6 mil tn r/c/h en el primer bimestre del año, resultando 9,9% inferiores a las de igual lapso del año anterior (41,5 mil toneladas menos)", apuntó la cámara industrial.

Schiariti señaló que la industria volcada al consumo interno está vendiendo un 30% menos. "El consumo no está convalidando los precios por la caída del poder adquisitivo", dijo. Según el directivo, "sin lugar a dudas" el factor que más gravita en la merma del consumo es la caída del poder de compra.

"En la medida que se normalice la oferta (de hacienda en el mercado) los precios se van a retrotraer y esto va a hacer que los carniceros bajen un 6-7% el precio", indicó Schiariti.

Respecto del consumo, indicó que "se va a recuperar lentamente", no de manera inmediata. "Se va recuperar en la medida que se empiecen a cerrar las paritarias y con los aumentos de las jubilaciones y planes sociales", apuntó.

En este contexto, de acuerdo a fuentes consultadas hubo una cierta migración a más consumo de las carnes sustitutas.

Entre los puntos positivos del informe, se destaca cómo las exportaciones siguen en alza. En enero de 2019 se exportaron 32.765 toneladas peso producto (49.100 toneladas res con hueso), un 38,9% más que en el primer mes de 2018. China continúa presionando sobre la carne argentina. Allí van 7 de cada 10 kilos exportados.

Por otra parte, Ciccra alertó cómo a nivel local sigue creciendo la participación de las hembras sobre el total faenado. Ese indicador se ubicó en el 48,3% del total faenado en febrero.

Para Schiaritti, este elemento y la decisión del Gobierno de bajar de 300 a 250/260 kilos el peso mínimo de faena para las hembras llevará a un faltante de unos 500.000 terneros en 2020.

Detalló que esa merma ocurrirá "cuando se verán los efectos de la política ganadera aplicada ahora por Agroindustria, traducida en freno de la producción y las exportaciones y aumento de precio para los consumidores locales".

Fuente: La Nación