El "burnout parental" o agotamiento extremo de los padres, ¿es real?

Consejos 09 de marzo de 2018 Por
Tener hijos puede ser muy agotador, y cualquiera que los tenga podrá confirmarte que esto es una realidad para la mayoría de los padres.
ser padres

Desde hace algunos años, se comenzó a hablar del síndrome burnout en las madres, sin embargo, no había ninguna investigación al respecto. Ahora, un estudio comprueba que el "burnout parental" sí es real y que incluso podemos experimentar diferentes niveles de ello.

Qué es el síndrome de burnout
La palabra "burnout" se utilizaba anteriormente en el ámbito laboral, para referirse a aquellas personas que llegaban al punto del agotamiento extremo, llamándole también "síndrome de desgaste profesional". De acuerdo con Wikipedia, “una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido”.

El término comenzó a extenderse a las madres, debido a que presentaban muchos de los síntomas de burnout por la carga que muchas veces recae sobre ellas, haciendo que se sientan agotadas y agobiadas. Entre los síntomas del síndrome de burnout se encuentran: dolores musculares, cefaleas recurrentes, insomnio, trastornos gastrointestinales, ansiedad, aislamiento afectivo, sensación de frustración, así como desgano y ganas de llorar.

En realidad, no resulta sorprendente que muchas madres lo padezcan, pues diversos estudios han demostrado que el cansancio que constantemente sentimos se debe a la gran carga física y mental que llevamos al tener hijos. Que si bien es una experiencia maravillosa, no deja de ser agotadora, y una en la que trabajamos 98 horas a la semana.

El estudio

Ahora, esta investigación es la primera que se encarga de analizar e investigar sobre el burnout tanto en madres como en padres, realizada a través de una encuesta organizada por investigadores de Bélgica. En ella, confirman que el burnout no sólo afecta en el ámbito laboral, sino también a quienes tienen hijos.

Se contó con la participación de 2.000 padres y madres, midiendo tres niveles distintos de burnout: bajo, medio y alto. Para encontrar el nivel de cada participante, se realizaron una serie de preguntas utilizadas en pruebas de burnout en el trabajo, pero adaptadas al rol de los padres, que incluía diversos aspectos sobre su estado emocional y físico, así como la frecuencia de ciertos síntomas.

Se encontró que el 56.2% de ellos (55.3% en el caso de las madres y 62.5% en el caso de los padres) tenía un nivel bajo de burnout, el 31.1% (31.8% de las madres y 25.9% de los padres) tenían un nivel medio, mientras que el 12.7% de los padres (12.9% las madres y 11.6% de los padres) tenían un nivel alto de burnout.

Los investigadores consideran que la presencia del burnout parental en los últimos años se debe a que la presión sobre los padres ha aumentado, combinado con la falta de tiempo ahora que son menos las madres que se quedan en casa, haciendo más desafiante el rol de ambos padres.

Concluyen que aunque sí es real y es algo que definitivamente necesita tomarse en cuenta para buscar formas de evitarlo, aún es necesario hacer más estudios que analicen este problema que padecen muchos padres.

Fuente: Ser Padres

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