La brecha salarial entre los más ricos y los más pobres en Argentina creció casi un 25%

Argentina 31 de octubre de 2019 Por
Un trabajo del Centro de Investigación Social de Mendoza, denominado "Mercado Laboral y Distribución del Ingreso en la gestión Cambiemos reveló que mujeres y jóvenes son los más afectados por la crisis.
buscando empleo

Un estudio del CISME sobre el "Mercado Laboral y Distribución del Ingreso" durante la gestión Cambiemos reveló que no sólo creció 25% la brecha salarial entre ricos y pobres, sino que dentro de la población de menores ingresos, las mujeres representan una mayor porción. Similar situación ocurre en el análisis desocupación/jóvenes.

La crisis socioeconómica en la que está inmersa la Argentina afecta al conjunto de la población. Sin embargo, hay sectores que se han visto mayormente perjudicados por encima de otros.

Un informe del Centro de Investigación Social de Mendoza, denominado "Mercado Laboral y Distribución del Ingreso en la gestión Cambiemos", revela que de diciembre de 2015 a septiembre de 2019, la brecha entre los más ricos y los más pobres en Argentina creció casi un 25%. De ese modo, el 20% más rico de la población concentra casi la mitad del ingreso total, en tanto que el 20% más pobre sólo se apropia el 5% de esa torta, lo que representa que los sectores más pudientes adquieren once veces más ingresos que los más vulnerables.

En base a estadísticas del INDEC, el estudio también desnuda las desigualdades de género que se acentúan en los polos del estrato social. Mientras que la porción de la población que percibe mayores ingresos está conformada fundamentalmente por varones, en el lado opuesto (personas de menores ingresos), la proporción se invierte y son las mujeres las que representan el mayor porcentaje.

Tal situación se repite cuando se analizan los niveles de desempleo. La tasa de desocupación de mujeres supera en dos puntos a la de varones (11,2 y 9,2%), ya que se encuentran "más expuestas, en gran parte por la distribución de los roles en el ámbito doméstico", detalla CISME.

En cuanto a la subocupación y a la informalidad (trabajo en negro), la brecha de género es aún mayor, fundamentalmente por la exclusión de las mujeres en sectores que tienden a un mayor porcentaje de registración. Mientras que las trabajadoras no registradas alcanzan casi un 40%, los varones en la misma situación apenas superan el 32%.

Estas desigualdades no sólo atraviesan al género, sino que también se aprecian cuando se tiene en cuenta la edad. La desocupación en personas de hasta 24 años casi triplica al total general del país. Y la informalidad es claramente mayor en esa franja etaria, sin dudas la más elegida por empleadores para la precarización laboral. En ese sentido, el documento señala que seis de cada diez jóvenes argentinos desarrollan un trabajo en negro.

"Desde 2015 no sólo cayeron el salario real y el empleo, sino que además empeoró la situación distributiva. En un contexto de desmejora generalizada de las condiciones de vida de los trabajadores, quienes tienen menores ingresos se vieron aún más perjudicados", concluye el informe de CISME.

Fuente: Jornada On Line

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